miércoles, 22 de abril de 2009

OTOÑO EN LA PLAZA


PARAHOJAS
Una fuerte lluvia sorprendió a las mellizas. Caro y Sofi tienen la misma estatura, el mismo color de pelo, la misma sonrisa y hasta la misma cantidad de pecas en la cara: son idénticas como dos gotas de agua.
Como afuera estaba lloviendo las mellizas decidieron jugar en la habitación. Así, con tijeras, goma de pegar y bolsas de supermercado fabricaron botas y pilotos para proteger a los juguetes de la lluvia. Pero cuando sólo falta terminar el piloto para el oso Mario, se dieron cuenta de que algo muy extraño sucedía del otro lado de la ventana. Caminaron hasta allí y vieron que no eran gotas de agua las que caían, sino las hojas de los árboles:
- ¿Una tormenta de hojas?, preguntó sorprendida Caro.
- ¡¡¡Sí, un chaparrón de hojitas amarillas!!! , respondió con alegría Sofi.
Y era verdad: una lluvia de hojas caía sobre la vereda y la calle. Y todas las personas abrieron sus parahojas.
Ilustración: Andrea Gigante/ Relato: Chico tinta.

1 comentario:

Alicia Susana Gómez. dijo...

Los parahojas son elementos muy prácticos en esta época de otoño. Además, en Europa no se cosiguen.