miércoles, 10 de septiembre de 2008

1 comentario:

Alicia Susana Gómez dijo...

Una valija con libros, no es más que éso. Pero, si hay una persona que la empuja, es explosión del contenido de los textos, el mágico vuelo en el aire de sus historias y la perpetuidad del deseo de continuar leyendo. Y, si además hey mate con leche, calorcito hogareño...